WAKE UP AND WAKEBOARD

Viernes, 04 Enero 2019 00:00 Escrito por 

Este deporte que busca fortalecerse en Chile, cuenta con dos reconocidos exponentes en nuestra región: los hermanos José y Jacinta Bernales Rodríguez quienes compatibilizan sus estudios y los rigurosos entrenamientos que este nuevo estilo de esquí acuático exige, con el que sueñan alcanzar niveles de potencias mundiales como Estados Unidos, Canadá o Australia.

POR MATÍAS SAN MARTÍN H.| FOTOGRAFÍA PATRICIO CHANDÍA M

 

La Super Air Nautique enciende motores y suena fuerte. La adrenalina fluye, pues el ansia de entrar al agua implica diversión y riesgos. Por los parlantes comienza a sonar “We Trying To Stay Alive” de Wyclef Jean, en un volumen que compite con los pistones de la lancha.

Llenos de energía, los hermanos toman sus tablas de wake, sus cuerdas con manillares, sus trajes de neopreno y sus salvavidas; elementos que ambos reúnen, antes de invitarnos a subir a su embarcación e introducirnos en el Lago Rapel, “el epicentro del wakeboard en Chile”, afirma José.

LO QUE SE HEREDA, NO SE HURTA

Confiesan que su pasión por los deportes acuáticos, la heredaron de su padre, Juan José “Cotico” Bernales, incansable promotor de ésta y otras disciplinas en la zona.

La primera en entrar en acción y mostrar su talento, es Jacinta (15), quien cursa su Educación Media en el colegio Everest de Santiago. Por su parte, José (21), estudiante de Derecho en la Pontificia Universidad Católica de Chile, conduce la nave mientras nos relata que, desde que tiene uso de razón, “recuerdo visitar bien seguido mi casa en el lago, por lo que incursionar en alguna modalidad de esquí acuático, era inevitable”.

Corría el 2002, él tenía cinco años y un tío trajo de Estados Unidos una tabla un tanto extraña, similar a las de snowboard, pero para el agua. “Con mis primos, sentimos curiosidad y comenzamos a practicar en ella”, recuerda el deportista. Aquel espontáneo impulso fue el inicio en la carrera de José, quien comenzó a entrenar las técnicas heredadas de su padre.

En 2011 fue su primer torneo. Participó como amateur en el Lago Vichuquén, donde conoció a Tiare Miranda, campeona suramericana de esquí acuático en Medellín 2010, quien lo introdujo definitivamente en la competencia profesional.

Después de casi dos temporadas, decidió enfocarse en el Wakeboard, atraído por el freestyle y, posteriormente, pasó a formar parte del primer grupo que impulsó esta disciplina en Chile, actualmente conocido como los ‘Old School’. “Es una experiencia increíble estar tras la lancha sintiendo la fuerza del viento y la velocidad, con el lago plano, cortando las olas con la tabla”, indica el rider. Al mismo tiempo que cumplía con sus deberes de estudiante, en 2016 Bernales gestionó la visita de entrenadores extranjeros, quienes dieron un nivel más profesional a la preparación de los deportistas.

Paralelo a esto, ayudó en la organización de torneos con la idea de fomentar la práctica de esta disciplina y, posteriormente, se transformó en campeón nacional y representante de Chile en certámenes internacionales, llegando incluso a crear su propia escuela, que es abierta a todo público: la Bernales Wakeboard School.

CUERDA, GIRO, PASIÓN

Es el turno de José para entrar al agua y enseñarnos sus acrobacias. En tanto, Jacinta declara que siempre ha admirado cada Grabs –agarres– y Spins –giros– que su hermano realiza sobre la tabla. “Siempre lo vi como una figura a seguir, lo que finalmente me motivó a practicar este deporte”, asegura Jacinta.

Ella inició sus entrenamientos de esquí acuático con el clan Miranda y al poco tiempo derivó al wake. Debutó en las competencias a los 10 años, siendo la menor y una de las pocas mujeres que participó, por lo que se vio obligada a competir en la categoría masculina. “Fue muy difícil al principio, porque éramos dos o tres niñas; entonces no me quedó otra que enfrentarme a 20 hombres”, agrega.

Las hostiles circunstancias no le impidieron transformarse en una de las mejores de la modalidad a nivel nacional y conseguir buenas puntuaciones en el extranjero, tal es el caso de su participación en los Juegos Sudamericanos de Cochabamba de este año, donde obtuvo el quinto puesto, en la categoría Sub-18.

Jacinta se ilusiona con la idea de seguir trabajando para que más chilenas se sumen al wakeboard, que aún es dominado por la presencia masculina. “Siento que puedo dar el ejemplo respecto a que las mujeres somos capaces de destacar en el wake y defender a nuestro país en competencias internacionales”, añade. Ambos deportistas reconocen el importante rol que ha jugado su padre en el desarrollo de sus carreras deportivas, siendo un inspirador permanente que les ha entregado un apoyo incondicional para alcanzar sus metas, esas que tienen sumamente claras y que de seguro, en un tiempo cercano, llenarán de orgullo a un país entero.

“ES UNA EXPERIENCIA INCREÍBLE ESTAR TRAS LA LANCHA SINTIENDO LA FUERZA DEL VIENTO Y LA VELOCIDAD, CON EL LAGO PLANO, CORTANDO LAS OLAS CON LA TABLA”, INDICA EL RIDER.