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Colchagua, en la mira del Enoturismo internacional

Es uno de los destinos preferidos cada año por miles de visitantes, esos que buscan empaparse de múltiples sensaciones entorno a los grandes vinos que nacen de esta célebre extensión de tierra, la misma que nos deleita y nos llena de orgullo por sus consecutivos reconocimientos, llevándonos a un sitial de prestigio conocido internacionalmente. Ad portas de la IV Conferencia Mundial de Enoturismo que tendrá como sede a esta afamada región vitivinícola de Chile, revisamos aquí algunos porqués de este hito sin precedentes para nuestro país y, por cierto, para todos los colchagüinos.

POR CRISTINA ÁLVAREZ G. | ENTREVISTAS MATÍAS SAN MARTÍN H. | FOTOGRAFÍA CLAUDIA MATURANA N., ARCHIVO SANTA CRUZ CONVENTION BUREAU

Chile, el cuarto exportador de vinos a nivel global y el principal del llamado “Nuevo Mundo”, es visto por muchos, entendidos o no, como el paraíso de la vid. Todo gracias a que nuestra larga y angosta extensión territorial es privilegiada por contar con variadas zonas que gozan de un clima templado que –sumada a la rica variedad de suelos, a las brisas costeras venidas por un lado desde el Océano Pacífico, y del otro, desde la imponente Cordillera de Los Andes, más el calor de los valles en tiempos estivales– hacen sin duda, que las uvas se vean plenamente favorecidas.

En dichos fundamentos, los entendidos se basan en aseverar que en este pequeño país al fin del mundo se elaboran vinos de calidad superior, con carácter propio y venidos de terroirs únicos. Incluso, los menos entusiastas, aún siguen opinando que Chile cumple un rol específico en la industria mundial: generar vinos buenos y baratos. Algo que, afortunadamente, está cambiando y desde la mirada que se analice, el consenso es que vivimos en un territorio vitivinícola de características excepcionales.

Así la imagen del vino chileno ha crecido en el exterior, asociada al aumento en la obtención de medallas y reconocimientos hechos por importantes revistas especializadas, distinguiendo a las etiquetas de grandes bodegas chilenas, y también a las de pequeñas producciones venidas de emergentes viñas boutique. Pero aún más, el turismo del vino en Chile derivado del quehacer de la industria, ha prosperado sostenidamente en los últimos años, con un desarrollo tal, que sigue generando interés particular tanto de visitantes nacionales como extranjeros.

Según cifras de la Federación de Empresas de Turismo de Chile (Fedetur), el crecimiento del sector turístico en el mercado doméstico, ha pasado de recibir 1,7 millones de turistas en 2001 a 3,7 millones en 2018, y en particular el turismo enológico, que ya supera el millón de visitantes, corresponde a un 65% de extranjeros y 35% nacionales.

En tanto, desde Enoturismo Chile, Programa Estratégico Mesoregional que nace en 2016 como una iniciativa impulsada por CORFO, y que recientemente funciona bajo la figura de asociación a través de una gobernanza público–privada dedicada al desarrollo y fortalecimiento del turismo del vino chileno a nivel nacional e internacional, también son claros en arrojar los perfiles de los actuales visitantes, reflejando el alza y la relevancia que ha adquirido el sector en los últimos años.

Entre ellos, el profesional joven abierto a vivir nuevas experiencias, que es exigente, informado y digitalizado. También el más adulto que busca calidad, pero por sobre todo tranquilidad, valorando disfrutar los momentos de ocio. Por eso es que actualmente, acciones tan simples y habituales en la cotidianeidad como oler, probar y hacer, nunca antes habían cobrado más sentido en este negocio, sobre todo a la hora de provocar en el pasajero sensaciones únicas, las que definitivamente lo motivarán volver y recomendar, aprovechando la gran cantidad de actividades que pueden derivar durante todo el año a partir del ciclo la vid: poda, floración, cosecha y elaboración del vino, por mencionar algunas.

EL ORGULLO QUE NOS UNE

Y cómo no, si Colchagua es la región poseedora del primer circuito turístico corporativo del vino creado en Chile –1996–, y que bien conocemos como la Ruta del Vino del Valle de Colchagua, el que gracias a la visionaria idea de viñateros de la zona nace con la finalidad de organizar, vender y operar los tours de las principales viñas de la época.

“Tres años antes de eso, el hito que nos marcó entre las personas que empujamos el tema enoturístico, fue un viaje que hicimos a Napa Valley EEUU. Después de casi un mes visitando bodegas, personalmente me impresionó todo el desarrollo que había en torno a este concepto, la oferta, y la tremenda infraestructura para recibir visitas: salones de eventos, venta de vinos, y un montón de animación como los americanos bien saben hacerlo. Yo llegué rayado con el tema y poco después empecé a juntar gente con interés, quienes finalmente se terminaron transformando en las viñas fundadoras: Pueblo Antiguo de Nancagua, La Posada de Santa Cruz, MontGras, Bisquertt, Laura Hartwig y Viu Manent, de éstas la mitad seguimos ligadas a este formato y, además, ligadas a la original Ruta del Vino de Colchagua”, sostiene José Miguel Viu, gerente general de Viña Viu Manent, y actual Presidente de Enoturismo Chile.

Gracias a esta nueva forma asociativa, uniendo a destacadas bodegas del valle, es que Colchagua comienza a recibir notables reconocimientos. Entre ellos, el Wine Region of the Year Award 2005 otorgado por la revista estadounidense Wine Enthusiast, consagrándolo como la mejor región vitivinícola del mundo de aquel año, compitiendo con regiones como Champagne y Burdeos de Francia, Priorato de España y Santa Bárbara de Estados Unidos.

Además, comienza a obtener popularidad gracias a importantes distinciones recibidas por sus conocidas bodegas. Una de ellas fue Viña Lapostolle, elegida en el 2008 como “New World Winery” por Wine Enthusiast, mismo año en que su vino Clos Apalta 2005 es premiado como el Mejor Vino del Mundo en el ranking Top100 de la revista Wine Spectator con 96 Puntos, máximo reconocimiento otorgado a un vino chileno en esa época.

Pero hay otros galardones más recientes, entre estos el dado por destacada editorial inglesa Lonely Planet, que en 40 años ha publicado más de 100 millones de libros en nueve idiomas para el viajero independiente, destacando al Valle de Colchagua en su edición de 2013 “Lonely Planet’s Best in Travel 2014”, entre los Top 10 de los mejores lugares del planeta para ir de Luna de Miel.

También el logro obtenido por las viñas Clos Apalta, Montes y Viu Manent, figurando entre las 25 mejores viñas -junto a otras cinco bodegas chilenas-, según el ranking de la lista de los 50 Mejores Viñedos del Mundo 2019, donde casi 500 expertos, principalmente sommeliers y corresponsales de viajes de lujo, se unen para otorgar los “Premios al Mejor Viñedo del Mundo”, para honrar a los viñedos con las más destacadas experiencias enológicas para el turismo.

“Somos los pioneros en desarrollar el enoturismo en Chile. Creamos la primera Ruta del Vino, mostramos a los cinco continentes que decidimos arriesgarnos y soñar con esto. Fuimos los que dimos el impulso al resto de los valles de Chile para también hacer turismo del vino. La gran virtud que tenemos en Colchagua es el trabajar en forma conjunta, donde no sólo las viñas se han unido entre sí para potenciar su propia oferta, también hemos sabido trabajar conjuntamente entre los sectores público-privado. Hoy en día el enoturismo es cada vez más importante para las viñas y cerca del 80% de nuestras bodegas asociadas están abiertas a este proyecto. En el tiempo, han entendido que es más que una actividad o negocio complementario a la propia de elaborar vinos”, asevera Maite Rodríguez, gerente de la Asociación Gremial Viñas de Colchagua, entidad que suma a la fecha 20 reconocidas bodegas de la zona de grandes y pequeñas producciones.

 

 

«Somos los pioneros en desarrollar el enoturismo en Chile. Creamos la primera Ruta del Vino, mostramos a los cinco continentes que decidimos arriesgarnos y soñar con esto», asevera Maite Rodríguez, gerente de Viñas de Colchagua A.G. 

 

REFERENTES EN TODO EL MUNDO

Uno de los más grandes logros de los que siempre se tendrá recuerdo en nuestra tierra colchagüina, es haber sido elegida como sede de la IV Conferencia Mundial de Turismo Enológico, evento anual que tendrá lugar los próximos 4 al 6 de diciembre de 2019, congregando a los principales expertos de la esfera a nivel internacional, y que será organizado por la Organización Mundial de Turismo (OMT) con el fin de potenciar esta actividad desde una perspectiva sustentable y sostenible.

“Es una gran vitrina. Chile ha ido consolidando su oferta enoturística que emana de nuestros valles. Indudablemente Colchagua es un ícono porque fue el primero que se desarrolló con una oferta asociada, y con este evento congregará a todos los valles chilenos, pues es una fiesta nacional. Tendremos una Plaza del Vino, clases magistrales, nos acompañarán autoridades locales y nacionales junto al presidente de la OMT. Vamos a estar expuestos a los ojos del mundo, una oportunidad única para que Colchagua muestre sus mejores atributos y también los grandes anfitriones que somos”, señaló la Subsecretaria de Turismo, Mónica Zalaquett, durante su visita a la Región de O’higgins el pasado agosto, con la finalidad de encabezar una serie de actividades referentes a este evento de alcance internacional.

Sin duda este encuentro viene a relevar la reputación de Chile como un destino de primer nivel, transformándose es una excelente oportunidad para aunar esfuerzos en las diferentes esferas, permitiendo impulsar el desarrollo y consolidación del enoturismo nacional. “Parte de nuestros desafíos están vinculados a la captura de información necesaria para poder hacer políticas públicas, y para que los privados también puedan tomar decisiones. Actualmente sólo hay información estadística general del turismo en el país, pero respecto a cuánto dinero mueve el enoturismo no hay mucho. Por eso en Viñas de Colchagua estamos armando una plataforma informática que está a punto de empezar a funcionar, un sistema de reservas que pretendemos que la gran mayoría de las bodegas de Chile lo tenga, y a partir de esa relación, podamos levantar datos relevantes y con ellos tomar acuerdos”, asevera José Miguel Viu.

En tanto, para Maite Rodríguez, lograr la sede para esta Cuarta Conferencia, es el resultado de un trabajo conjunto entre los diferentes actores involucrados a través de las diferentes iniciativas de promoción del valle que, sostenidamente, se han materializado durante estos 20 años de vida de la Ruta del Vino de Colchagua. “Eso es lo que nos distingue y que finalmente ha hecho que seamos un destino. Por eso la invitación es a venir, estamos muy cerca de Santiago, a sólo 2 horas y media. Hacer enoturismo en nuestras viñas es fácil, entretenido y accesible para toda la familia, no es sólo para quienes saben más de vinos. Pero no sólo eso, la invitación es a que también nos sintamos orgullosos de nuestro patrimonio, de nuestro vino chileno”.

 

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